Oficio de poeta

1

Ser poeta no es más que ejercer el oficio
de piedra o de bisonte,
sin misticismo, sin mixtificaciones, siéndolo.
Porque ser piedra o bisonte o poeta
sólo es un modo natural de ser,
involuntario.

1a

Este oficio de poeta no tiene gremio
ni soldada,
ni orgullo,
ni elección.
Es una forma natural de vida,
el modo de cumplirse en un destino
innecesario, al igual que ser un universo
o un dios que crea universos
o un hombre que contempla el universo.

Todo cuanto añadiera sería en vano,
turbión de ruido y nada,
ejercer el oficio sin oficio.

(De Mi modo de ser árbol, 2018)

Soy palabra, 2

Aun sin pretenderlo,
vine a dar en palabra.
Siempre acabo en palabra.
Parece que mi vida
no hubiese sido más que un intervalo,
una escala precaria y transitoria
entre renglones,
entre poemas,
entre palabras.
Y os las traigo.
Aunque no os importen,
aunque nada os digan,
aunque acaso nunca tendrían que haberse escrito.
Pero no puedo silenciar la palabra.
Perentorio oficio.

(De Mi modo de ser árbol, 2018)

Para qué los poetas

Para qué los poetas,
para qué su mirada empalabrada,
su empalabrado sentimiento,
sus razones,
su oficio de palabras,
sino para arrasar nuestro mutismo,
nuestras cautelas,
nuestras máscaras,
sino para excavarnos hasta el hueso,
para descerrajar nuestras ficciones,
nuestros arrojos,
nuestras desganas,
nuestro haber sido y ser mientras suceda,
cuanto nos configura y conmociona.

Para eso los poetas
y su tarea de versos obstinada:
para darnos la voz,
para decirnos.

(De Mi modo de ser árbol, 2018)

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